
Por; Germán Alejo.
Emocionado, camino por el Jirón La Unión, una de las calles más famosas del Perú, que está a pocas cuadras de la plaza mayor, eran esos días que escucho por la radio, sobre los preparativos para la procesión del señor de los milagros, es domingo, oigo el sonido de los bombos, al principio pensé que eran hinchas de algún club deportivo, o quizá son los estudiantes que van a desfilar en la plaza, entre la gente veo algunas plumas que se movían por encima de las cabezas, pierdo interés por las tiendas de ese famoso jirón.
El sonido del bombo que me atrajo, acompañaba a jóvenes que estaban bailando los Tinkus, una danza juvenil de Bolivia que se practica en Puno, estaban cruzando el centro de Lima, eran chicos y chicas muy alegres que saltaban al ritmo de la banda, con unos trajes bien coloridos, en mi mente recordaba algunos pasos de esa danza que bailé en los carnavales de Juliaca en el año 2010, La emoción que siento es más fuerte, sonrío bastante, bueno, supuse que era un elenco de danzas de Lima, y más adelante bailaban la Morenada acompañadas por bandas musicales de Puno, morenos, chinas, cholitas y palomitas, al ritmo de las matracas y los silbatos danzaban muy felices, como era de esperarse los transeúntes se concentraron en disfrutar de las danzas, en el grupo de las morenadas habían, niños, jóvenes, adultos, que se desplazaban de rincón a rincón, tenía un parecido a la veneración en honor a la mamita Candelaria en Puno, o la parada folklórica de Juliaca, habían llenado ese jirón, solo faltaban estrados y cervezas, de pronto escucho a los sicuris, me acerco, estaban tocando las zampoñas, con melodías conocidas para mi oído, ellos pasaban por ese jirón vestidos con ponchos rojos y rayas negras, eran Los Claveles Rojos de Huancané, que cantaban “Así es el Huancaneño, así es su alegría de dulce querer, ya de madrugada…” me puse sentimental, de pronto veo una anda que trasladaba a la Virgen del Rosario, patrona de los Huancaneños, hacia la plaza de armas, me persigno, y recién comprendí que los residentes Huancaneños en Lima, estaban celebrando esa fiesta, al igual que en Huancané pero una semana antes, donde bailó mi amiga Betzabeth, la danza de la Kullawada.
Los Huancaneños alejados de su tierra natal, homenajearon a la Virgen del Rosario, muy alegres, pidiendo a la patrona "Paz y Felicidad", y derrame mil bendiciones para los pobladores que viven en esa provincia, danzaron en la plaza mayor de Lima, pues de ese espectáculo han disfrutado, los limeños y turistas, quienes incluso se movieron sonrientes, por momentos imaginé que estaba en la plaza de armas de Huancané, me tomé fotos, porque resulta inolvidable presenciar la expresión de fé de los Huancaneños, en otra ciudad que incluso se muestra renuente ante la cultura provinciana, pues así es el Huancaneño, asi es su alegría…
